¿Y si el COVID19 fuera una oportunidad de reinventar el tejido empresarial español?

Publicamos en TodoStartups esta Tribuna firmada por Manuel Fuertes, director del Grupo Kiatt y experto en transferencia tecnológica por la Universidad de Oxford, sobre la oportunidades que, en medio de esta crisis del coronavirus, o incluso merced a ella, pueden abrirse para resetear el actual tejido empresarial español.

¿Y si el COVID19 fuera una oportunidad de reinventar el tejido empresarial español?

La crisis sanitaria y la posterior crisis económica en la que se verá envuelta España ha sacado a relucir la importancia de la innovación para la sostenibilidad de las empresas y la necesidad de reinventar nuestra actividad empresarial hacia una economía del conocimiento.

Nuevas soluciones innovadoras, basadas en modelos de negocio sostenibles e inclusivos, en tecnologías y procesos de digitalización orientados al desarrollo, en la creación de empleo de calidad, y en el desarrollo de productos y servicios innovadores y sostenibles serán cruciales en el desarrollo de España.

Una nación que podría encontrarse con altas tasas de paro, más del 20%, una deuda publica inasumible, una Europa de ricos y pobres, donde ahora más que nunca se comprobará si existe una unión real y con una reformulación del capitalismo donde China usurpará el mando a Estados Unidos, imponiendo nuevas reglas.

Así, el turismo, el sector textil, el transporte y la logística, la energía, la alimentación, el sector financiero y la agricultura son sectores con muy buenas perspectivas para desarrollar innovaciones y nutrirse del conocimiento que se ha generado en este ámbito. Es necesario que los modelos de negocio aborden un cambio extremadamente dinámico, en un entorno caracterizado por la complejidad tecnológica y la competencia global.

Pero no sólo debemos concebir la innovación tecnológica con el empleo de nuevas herramientas sino también en la gestión de procesos. La mayor innovación es cambiar la manera de hacer las cosas. Si la empresa busca adaptarse a las expectativas de la sociedad y del mercado, entonces tendrá que innovar y generar valor.

Un claro ejemplo de adaptación es la agricultura, que constituye un sector estratégico y clave para nuestra economía, suponiendo un 10% del PIB español, y que debe enfrentarse en los próximos años a importantes desafíos. Se desarrolla en un mercado global y bajo un marco normativo europeo complejo que exigirán aumentar la productividad y competitividad de manera sostenible y trazable, respondiendo a las demandas de una sociedad preocupada por el cambio climático, la sostenibilidad y la gestión eficiente de recursos naturales.

Fomentar la agricultura de precisión, con tecnologías como la IA, el Big Data, las redes de IoT y la automatización permitirán aumentar la productividad de alimentos seguros y optimizará la competitividad del sector agroalimentario español.

Las tecnologías que conforman la agricultura de precisión permiten obtener una productividad óptima de los cultivos. Soluciones tecnológicas como las redes de Internet of Things permiten recabar información constante y a tiempo real del estado de las cosechas, midiendo parámetros como temperatura ambiental, humedad del suelo, presión atmosférica, presencia de plagas, precipitaciones sobre el terreno o velocidad del viento.

Este Big Data agrícola es analizado posteriormente por algoritmos predictivos de Inteligencia Artificial, y proporciona predicciones de futuro muy útiles para los agricultores. Estas nuevas tecnologías han permitido que el sector agrícola evolucione, y sea uno de los más innovadores de España, con un 63% de empresas realizando I+D+i de manera continua.

Agricultores de regiones tradicionalmente agrarias, como Murcia, ya utilizan drones y satélites para captar datos sobre el estado del terreno y de sus cultivos, y su maquinaria desde hace años incorpora GPS para controlar de forma remota su funcionamiento. Esto permite obtener una mayor rentabilidad de los sistemas agrícolas y el desarrollo de una agricultura más competitiva y eficiente frente a los cambios que se avecinan, sin olvidar los aspectos relacionados con el cuidado del medio ambiente y la seguridad alimentaria.

El sector privado español podría ser el motor de cambio que necesitamos ya que posee una alta capacidad para innovar; integrando nuevos modelos de negocio basados en la economía circular, la digitalización o los negocios inclusivos, utilizando las nuevas tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial, el Big Data o bajo criterios de sostenibilidad, promoviendo la inversión socialmente responsable, impulsando tecnologías sostenibles y bajas en carbono, desarrollando nuevos productos y servicios que den respuesta a los retos que se plantean e invirtiendo en I+D+i.