5 cualidades de un buen emprendedor

5 cualidades de un buen emprendedor

Está claro que la plena apertura de las fronteras económicas, la digitalización y las nuevas formas de comunicacion así como las nuevas tecnologías han creado gran cantidad de oportunidades para la creación de empresas. Por otra parte, la busca de libertad e independencia constituye una de las principales razones que empujan hacia el mundo del emprendimiento.

En este contexto, es posible reunir 5 grandes cualidades que todo nuevo emprendedor debe tener o construir en el entorno actual.

Toma riesgos

Un emprendedor es una persona capaz de hacer un buen juicio sobre los negocios, esta cualidad le permite poder aprovechar la buena oportunidad en el momento y lugar adecuados. Cualquier nuevo negocio es un reto que requiere un estudio largo y profundo de las oportunidades explotables antes de lanzarse y de tomar el riesgo.

La idea del riesgo puede traer consigo una connotación negativa en el sentido de que hace referencia a una persona que reacciona instintivamente de manera sin pensar. Se trata de todo lo contrario, una persona que toma riesgos es ante todo prudente y capaz de analizar las oportunidades y amenazas del sector en el que opera. Pero esto como mucho, puede reducir el riesgo sin poder eliminarlo por completo.

Si toma el riesgo en el momento de la creación de su negocio, el riesgo permanecerá con el desarrollo de la actividad cuando busque innovar el producto o servicio. Si un competidor quiere mantener la ventaja competitiva tiene que saber reinventarse y modificar o incluso cambiar radicalmente de estrategias.

Siente pasión por su negocio

Invertir en un nuevo negocio es un camino largo y laborioso. Todo emprendedor es consciente de que encontrará obstáculos y personas que no crean en la rentabilidad del proyecto.

Esto puede hacer que sea fácil desmotivarse y desmontarse por malos juicios. Un buen emprendedor, no tiene que reaccionar sólo sin considerar los consejos de los demás ya que tal actitud puede llevarle a tomar malas decisiones. Sin embargo, está en la iniciativa de proyecto y debe entonces estar a la altura de llevar a cabo sus equipos, sus inversores y los que participan en el proyecto con el fin de hacerles creer igual que a si mismos en el éxito del proyecto.

Una vez más, ser un apasionado no hace referencia a la pasión irracional unida al afecto. Un emprendedor apasionado es dominado por la pasión de crear un proyecto y de hacerlo real pero tiene el control a cambio.

Está constantemente conectado

El emprendedor debe saber dominar las bases de la gestión de los negocios para llevar a cabo su idea. Existen herramientas que están conectadas que pueden ayudar a gestionar lo mejor posible el desarrollo de una empresa y las cuales se pueden controlar.

Estar conectado es imprescindible en la actualidad,  las informaciones y las nuevas ideas circulan rápidamente y obligan a todo emprendedor a lograr mayor eficacia para seguir siendo rentable.

El Internet de las cosas ha mostrado que no se para en los usos privados. La existencia de herramientas que permiten la recolecta de datos de valor para la realización de análisis y un mejor conocimiento del mercado ayudan enormemente en el posicionamiento entre los competidores.

Es flexible

La movilidad es una prerrogativa y se ha vuelto inherente al proceso de creación de empresas. Es imprescindible al principio del crecimiento de una empresa en todo lo que respecta conseguir sus primeros clientes o contactar con los inversores. Sin embargo, tener movilidad y flexibilidad significa mantener la imagen profesional de su empresa incluso en el exterior del sector. Hay que estar disponibles de manera casi permanente asegurando el buen funcionamiento de la empresa. La aparición de nuevas herramientas de comunicación interna ha sido permitida principalmente por dos medios: Internet y las soluciones de telecomunicación avanzada que alimentan las empresas en comunicación virtual distribuyendo las llamadas entrantes hacia los teléfonos móviles de la empresa a partir del número virtual de la empresa.

Acepta los fracasos

Cuando se crea una nueva empresa, el riesgo siempre está ahí y los fracasos pueden darse en cualquier momento, así como las diferentes fases de innovaciones operadas en el curso de su desarrollo. Que sea desde un punto de vista personal o profesional, es importante para un emprendedor saber remontar tras haber vivido un fracaso. Debe ser capaz de redirigirse hacia un nuevo objetivo y creer de nuevo en otras oportunidades. Todo este proceso reside en la cultura de empresa y esta es primordial en caso de que no haya éxito. Muchas veces un primer fracaso puede ser el origen de un éxito futuro y aceptar el fracaso es aceptar el riesgo en general y luego ofrecerse nuevas oportunidades de crecimiento.