Hay que aliarse y “acelerar” la acción en sostenibilidad, un desafío “irrenunciable”

Forbes sostenibilidad
Javier Ruíz (periodista de la Cadena Ser), Carlota Pi (CEO Holaluz), Carlos Díaz (Sap), Loreto Ordónez (CEO Engie España) y Mikel García-Prieto (Triodos Bank), durante el Forbes Summit Sustainability, este jueves en Madrid.

Desde su aprobación en 2015, los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 han ido calando a nivel social y empresarial. ¿O no? ¿Es una moda? ¿Seguimos viendo este cambio de paradigma como un mero pin, un elemento más a tachar para estar al día como organización? Con esta preocupación ha arrancado este jueves el Forbes Summit Sustainability, en el que se ha puesto de manifiesto la oportunidad que tenemos con los fondos europeos para elegir ya qué “responsabilidad” queremos ejercer.

“Esto no va de ponerse pins“, recordaba Andrés Rodríguez (presidente de Forbes), sino de “qué mundo dejaremos a nuestros hijos y nietos”. Tras la “negociación intensa” y el sí a los fondos de recuperación para España, ahora accionar el plan de “transformación”, ha dicho Manuel de la Rocha. Un plan “de país” con tres transiciones de sostenibilidad: ecológica, digital y de igualdad (territorial y de género), ha señalado el secretario general de asuntos económicos y G20 del Gabinete de la Presidencia del Gobierno.

Por tanto, ya no sólo no puede haber debate sobre qué importancia tiene lograr una economía y sociedad más sostenibles. Ahora toca pasara a la acción y “justificar dónde se pone el dinero”. No sólo de cara a la Next Generation, sino también en continua conversación con el consumidor y las administraciones. El tejido empresarial tiene que formarse, analizar qué puede mejorar a nivel sostenible y medirlo para corregirlo.

Pymes: alianza y disrupción

Hablar de ponerse manos a la obra desde el conglomerado de empresas en España es hablar de pymes, la inmensa mayoría. “Deben ser los grandes beneficiarios de los fondos europeos”, ha defendido De la Rocha. Aproximadamente 70.000 millones en convocatorias específicas para pymes para “llegar hasta la última” y que “en breve” aparecerán con todos los detalles en una única página (como venían demandando las empresas), ha comentado.

Ante todo, el secretario ha recomendado estar informado de las partidas que vayan saliendo (“estatales, autonómicas y locales”) y que “estén tranquilos”. De hecho, en las materias de transición demográfica (España vacía), movilidad (puntos de recarga eléctrica) y energía (paneles solares) están viendo una respuesta “extraordinaria”. Hasta ahora han registrado más de 4.000 respuestas en estas verticales, ha trasladado De la Rocha.

Pero claro, ser sostenible no va sólo con las pymes, e incluso para que ellas formen parte del cambio necesitan “aliarse” con otros sectores y compañías (digital, energético, ciberseguridad…).Tienen que pensar de manera disruptiva y “fuera de la zona de confort”, ha dicho. Se trata de mirar en tu entorno qué alianza puedes hacer para desarrollar proyectos con una tracción mínimamente reseñable; “proyectos que transforman”.

Digitalización y medidas

La sostenibilidad se ha convertido “en un valor irrenunciable, pero al mismo tiempo es un desafío”, ha constatado Loreto Ordóñez. La CEO de la energética francesa ENGIE en España ha apuntado a las grandes empresas, que deben actuar como “referentes con información transparente” en sostenibilidad. De hecho ya la normativa obliga a todas aquellas con más de 250 empleados a dar información no financiera (incluida la sostenible).

Antes había empresas con intenciones, pero ahora hay que empezar a ejecutarlas, ha compartido Carlos Díaz (director de sostenibilidad de SAP en Europa, Medio Este y África). Decidir dónde se pone el dinero y “justificarlo”. Además ahora los proyectos verdes están mucho mejor financiados que hace unos años, cuando se desarrollaban renovables “a lo bestia” pero cuando aún “no estaban asentadas”, ha apuntado Ordóñez.

Como han coincidido, a pesar de ese “lastre”, ahora es mucho más barato gracias a la “digitalización masiva”. Por al final es la que permite adaptar los procesos y consumos del cliente para que gaste menos energía también. Para ello hay que formar, crear cultura y medir qué hace la empresa bien y mal en materia sostenible. Pero “el 95% de las empresas no han empezado a medir”, advierte Díaz.

Por ejemplo, comprobar “cuál es el principal residuo que generamos, ha planteado Narciso Berberana (director global de estrategia en AGBAR). Y ese es el agua residual, con una diferencia “de mil a uno con todo lo demás”. Una especie de “autorregulación” que puede partir de las compañías para compensar la escasa innovación que hay en materia legislativa de cara a los problemas futuros, ha abundado.

Reforzar el reciclaje (pajitas de papel) y aprovechar siempre esa digitalización en sectores donde tiene más proyección (como el sanitario) siempre debe ser una opción. “Hemos descubierto que la digitalización de la atención sanitaria es un camino fantástico hacia la sostenibilidad”, subrayaba Yolanda Erburu (comunicación, RSC y Fundación Sanitas). De 300 consultas médicas a picos de “5.000 diarias”, ha dicho. Y ahorro de muchas toneladas de CO2 en ausencia de desplazamientos…

Sostenibilidad humana

En definitiva, se necesita que la empresa sea más ambiciosa en materia sostenible, ponga en marcha mediciones para ver cuánto lo es ya, y empiece a buscar aliados para empezar a mejorar en este aspecto. No olvidemos que “nos va la vida en ello”, enfatizaba Erburu. Hay que visibilizarlo y “apoyarlo en datos científicos”, como la mejoría de la biodiversidad en la pandemia por la ausencia del hombre. Tenemos que “descochizar” y “reverdizar” la ciudad.

Para ello asociaciones como la WAS (Women Action Sustainability) de Mónica Chao (IKEA) y el GECV (Grupo Español de Crecimiento Verde) de Valentín Alfaya (Ferrovial) son cruciales. Porque potencian todo el talento que se desaprovecha para ampliar alianzas nacionales e internacionales. Y porque desarrollan una labor de influencia a nivel gubernamental y regulatorio para “acelerar” la agenda de desarrollo sostenible.

 

Federico Buyolo, director del Laboratorio de Liderazgo y Creatividad Cultural de la Fundación Ortega-Marañón, y Cristina Sánchez, directora ejecutiva del Pacto Mundial de Naciones Unidas España.

“Es imposible hacerlo solos” es al fin otro de los grandes lemas de esta transición sin precedentes que encara la humanidad. Y de humanidad también tiene que hablarse, pues también los Derechos Humanos sufren un impacto por la actividad de la organización. Y hay muchas empresas que “no identifican” ese impacto, ha explicado Cristina Sánchez.

La directora ejecutiva del Pacto Mundial de Naciones Unidas España ha recalcado la importancia de obligar a las empresas a activar la “debida diligencia”. Es decir, “cómo gestionar los temas intangibles”. Analizar el sector, localización y tipo empresa y ver los impactos positivos y negativos también en materia de Derechos Humanos. Un ámbito menos tratado en materia de sostenibilidad que el medioambiental, y donde la formación es crucial. “¿Pymes? Hay mucho por hacer…”