La crisis del COVID-19 genera una caída del 4% del PIB español

La pandemia del COVID-19 sitúa a la economía española en un escenario histórico, con una caída del Producto Interior Bruto del 4%, según afirma el Observatorio Financiero del Consejo General de Economistas, que prevé que crezca en torno al 0,1 y 0,2% en el primer trimestre del 2020, con efectos económicos durante los dos siguientes.

Sectores que suponen un pilar básico en nuestra economía como es el caso del turismo, la construcción – con 59.551 nuevos desempleados, según datos del SEPE – o el comercio exterior – que supuso un tercio del PIB en 2019 -, junto con la caída de la inversión nacional y extranjera, continúan pendientes de la reanudación de la actividad económica, en jaque por la situación generada por la pandemia.

El Gobierno español trabaja con paquetes de medidas que incluyen ERTES y moratorias en los pagos de las cotizaciones sociales. Asimismo, mantiene cierto nivel de consumo y espera paliar los efectos negativos que la presente crisis está ocasionando a nivel de empleo, tras el cese de actividad empresarial, pymes y autónomos; así como los estragos causados en el sector servicios, con 206.016 nuevos inscritos en el SEPE, en marzo.

La inestabilidad de los mercados de capitales es otro factor de riesgo a tener en cuenta en estos momentos, como sucede con el Ibex, que ha experimentado una bajada de los 10.083 puntos a los 6.785, entre el 19 de febrero y 31 de marzo de 2020. Por su parte, el Banco Central Europeo está ayudando a mantener la prima de riesgo, en peligro por el aumento del déficit y deuda, y la necesidad de que se siga financiando a tipos muy bajos.