La ‘felicacia’ o cómo crear organizaciones felices y más productivas

Salvador Molina, este jueves durante la presentación del Manual de Felicacia en Madrid. | FOTOS: Alberto Orellana

Como ha dicho Salvador Molina, presidente del foro EcoFin: “Las reglas sociales por las que las personas llegan a las empresas han cambiado”. Las nuevas generaciones que buscan empleo hablan de “ambiente de trabajo” y “realización personal”, para decidirse por un destino, ha comentado Ofelia Santiago, consultora. En definitiva, el talento prima y persigue la felicidad dentro de su lugar de trabajo. Con el objetivo de “crear organizaciones felices” y eficientes, nace ‘Manual de Felicacia‘, presentado este jueves en Madrid.

Tradicionalmente “nos hemos enfocado en lo que cambia de la empresa y no en lo que permanece: los trabajadores”. Pilar Gómez-Acebo, presidenta Comisión Ética y Social del Directivo en CEDE, plantea: “¿Sabemos de verdad qué es lo que nos pone en marcha cada mañana a pesar de hacer algo que no nos gusta o trabajar en un ambiente incómodo?” Según ha citado, un estudio de LinkedIn asegura que el 71% de los empleados (a nivel mundial) “tiene miedo de salir de su zona de confort”. “Eso va a la cuenta de resultados”.

Se trata, por tanto, de hacer “un mundo mejor siendo felices donde más tiempo pasamos a diario”, ha explicado Molina, coautor del texto. A través de la experiencia y los argumentos de 20 expertos, (como Gómez-Acebo) el manual recoge algunas de las claves para “gestionar el cambio de la felicidad” en las empresas, ha expresado. Por tanto, la pregunta es evidente: ¿Se puede tener al trabajador 100% feliz en un mercado laboral “tan estrecho” como el actual?

El punto de partida es sembrar el concepto de felicacia en la organización. Ubicar esa semilla que “genere la motivación” y con ello el cambio en las empresas. El término lo acuñó hace tiempo el coautor del libro, Juan Carlos Maestro, formador en liderazgo y felicidad. Con ese punto de partida se quiere establecer un modelo de gestión para que el trabajo “aporte dignidad personal” al trabajador, ha comentado Maestro. “Además de que está científicamente demostrado que el rendimiento profesional aumenta”.

Así pues, ¿qué pasos ha de seguir aquella empresa que quiera implementar la felicacia? Lo primero es que esa estrategia de gestión del talento cuaje en la directiva. “Es imposible llevar empresas felicaces sin líderes felicaces“, ha defendido Maestro. ¿Cómo? Pues no pensando tanto en el ROI (retorno de inversión o beneficio), sino más en el “ROE” o beneficio “emocional”; el viaje de felicidad interior de los directivos de la entidad.

Para Ofelia Santiago, otra de las expertas que ha participado en el manual, la clave está en trasladar los mensajes felicaces a la estrategia de la empresa. “No vale con poner carteles buenistas y una cesta de frutas; hay que hacerlo”, ha aclarado. Según Ofelia (Top Ten Business Experts), en un mundo de cambio “sólo aquellas organizaciones dedicadas estratégicamente a ello podrán aumentar su productividad”.

También es importante, como ha señalado Beatriz Valderrama, tener en cuenta la “estructura de motivos” o razones por las que somos felices y hacemos felices a los demás. La especialista en mentoring, experta del ‘Manual de Felicacia‘ y CEO de Alta Capacidad, distingue así entre “poder personal y poder social”. La empresa debe tener como uno de sus principales objetivos “atraer, vincular y fidelizar” el talento. Por eso es conveniente seleccionar “gente con empatía y que valorará mucho más lo que tiene”, ha detallado.

En la era de la ‘talentocracia’ la felicidad debe entenderse como “un criterio de valor añadido” y una “herramienta de cambio”, ha señalado el presidente de EcoFin. Las empresas se moverán en un mercado cuyas reglas hablan de organizaciones horizontales, espacios abiertos, co-creación, nomadismo profesional, etc.. “Aprovechemos las nuevas reglas”, ha incentivado Molina.

Y hagámoslo por dos razones: de un lado más “egoísta”, para atrapar el mejor talento y ser más competitivos, y de otro para luchar contra el mal liderazgo empresarial. “La empresa no es responsable de la felicidad del trabajador, pero sí debe comprometerse a mejorar su entorno de trabajo”, ha sentenciado Maestro.