La inflación y la digitalización dibujan un ecosistema pyme de «optimismo limitado»

Rate this post
informe pymes inflación hiscox
David Heras, CEO de la aseguradora Hiscox, este miércoles en el espacio Loom de Madrid. | Alberto Orellana

Inflación y guerra, las grandes preocupaciones. Detrás, las heridas de la Covid-19. Delante, la misma incertidumbre pero con perspectivas de mejora. Este es a grandes rasgos el contexto de la pyme en España, que ha intentado esbozar la aseguradora Hiscox Iberia con su I Informe de Pymes y Autónomos en España. Según la encuesta, presentada este martes, la mitad de estos negocios creen que la inflación les va a afectar, aunque casi siete de cada diez espera facturar este año lo mismo o más que el anterior.

En un nuevo intento por calibrar el estado de salud de las empresas que representan la práctica totalidad del tejido español, la aseguradora especializada en pymes y autónomos ha preguntado por cómo se ven: qué perspectivas tienen, cómo perciben los elementos desestabilizadores como la guerra y la inflación, qué ayudas han solicitado, o cómo llevan las tendencias empresariales (la sostenibilidad, la igualdad o la transformación digital).

Parece que los efectos de la pandemia se empiezan a remontar, con un crecimiento anual de creación de nuevas empresas del 2,8% en el último año (frente al 2,1% entre 2018 y 2020). Más de la mitad de las pymes son autónomos (55%) y casi el resto micropymes (39%), enfocadas sobre todo al sector servicios. Una situación de «optimismo limitado» para Xavier Bombi (socio de KPMG, colaboradora en la elaboración del informe). ¿Por qué?

Un tercio ve difícil aguantar

Según explicaba Ricardo Sánchez, (partnerships & affinities en Hiscox España) tiene que ver con la percepción de la pyme de los «riesgos sistémicos». Esos que pueden desestabilizar «una industria, un país o la economía mundial». Aunque la mitad ve que la inflación le afectará, apenas un 32,8% cree que la guerra en Ucrania sea un problema. Les preocupa sobre todo que suban los costes de producción, ya que afrontar esto en el corto plazo implica cargarlos al consumidor (y que baje la demanda), o reducir los beneficios.

De nuevo, incertidumbre. Eso genera esta disyuntiva, que ha llevado a una de cada tres pymes encuestadas a creer que «no será capaz (o tendrá serias dificultades), de dar continuidad a su negocio». Los sectores más afectados por la inflación, los bienes de consumo (84%), seguidos de la sanidad y la educación (76%) o la construcción (71%).

«Parece una mala situación, pero no es la visión general», puntualizaba Sánchez. El 68,5% cree que facturará igual o más que el año pasado, y sólo un tercio espera caer en beneficios. Además, el 76% también cree que contratarán a los mismos o incluso a más asalariados. Ahora bien, como siempre esto afecta de manera desigual por toda España.

Galicia se muestra más pesimista y el País Vasco la región que menos. Madrid tiene a una de cada dos pymes convencida de que va a ver reducidos sus beneficios, mientras en Andalucía lo entienden así algunas menos, un 36% de ellas. Sí es positivo que la gran mayoría de pymes en España no ha entrado en ERTE por pandemia (84,3%) y apenas dos de cada diez posee a día de hoy un préstamo ICO, que la mitad espera poder devolver.

Digitales, pero poco sostenibles

No está claro que el cambio climático suponga un problema para que continúe una pyme. Por lo menos hay división de opiniones. El 48,8% cree que esto no le afectará, o un poco menos que la escasez de recursos (seis de cada diez sí ven un problema aquí) o cambios demográficos como la bajada de la natalidad (el 58% piensa que le afectará).

Siendo así, casi no debería sorprender que, aunque hay quienes intentan ser más sostenibles, más de la mitad no le da demasiada importancia. Pocas pymes y autónomos entienden los beneficios de las políticas de sostenibilidad (el 37,58% cree que reduce el consumo de energías, y el 27% que mejora la reputación). Sólo el 25% ha tomado medidas, y «lo más preocupante»: hasta el 45,6% ni siquiera tiene previsto hacerlo.

En igualdad, pues más de lo mismo. El 53% no aplica políticas de igualdad, y el 56,6% no tiene planeado establecerlas. «Una situación que debemos trabajar», ha reflexionado Sánchez. Transformación digital. Aquí es donde parece haber más esperanza.

Según ha detallado el de Hiscox España el 54% de los encuestados tiene una estrategia digital definida y el 43% está aplicándola. Además, seis de cada diez han desarrollado nuevos modelos de negocios basados en tecnología digital, y un 9,3% piensan que van a dedicar más recursos en el futuro a la transformación digital. ¿En qué invierten cuando se trata de digitalizar el negocio?

Principalmente en marketing digital (62%), en acciones para facilitar el teletrabajo (45%). Todavía hay más pymes sin modelos de distribución ligados al comercio electrónico que con ellos (relación de 60-40 aproximadamente), pero más de la mitad considera que invertir en esto aumenta su eficiencia en el trabajo (52,5%) y reduce los costes de producción (43%).