La pandemia “acelera” la tendencia económica y el PIB caerá más del 12%

 

Economistas PIB Pandemia Septiembre 2020

La Comisión Financiera del Consejo General de Economistas de España (CGE) ha presentado este miércoles el ‘Informe septiembre 2020‘ del segundo cuatrimestre del año. En este documento se recoge cómo la incertidumbre de la coyuntura sanitaria sigue lastrando las previsiones económicas. El consumo privado, la inversión y las exportaciones se mantendrán en tasas negativas, según los economistas. De hecho, han revisado a la baja sus previsiones y vaticinan que nuestro PIB se va a contraer un 12,2% este año.

El deseado crecimiento del 7,2% no llegará hasta 2021, ha señalado Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera. Eso contando con el impacto de las ayudas europeas. Sin embargo, no será hasta 2022 cuando se empiecen a “visualizar” sus efectos, siempre que se realicen las reformas demandadas, ha matizado. Para ello, el presidente del CGE, Valentín Pitch, ha insistido en la necesidad de “modernizar nuestra economía”.

En su opinión, esos fondos comunitarios deben aprovecharse para “acelerar las reformas estructurales” necesarias en materia de productividad. Con proyectos más innovadores y cambios en el mercado de trabajo. También ha subrayado una vez más la necesidad “urgente” de unos presupuestos adaptados a la situación actual, que incluyan el destino exacto de esas ayudas europeas para reactivar la economía.

Paro, petróleo y prima de riesgo

La COVID-19 ha acelerado las tendencias ya presentes en la economía española, ha defendido por su parte José María Roldán, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB). Por un lado, la banca afronta el “desafío redoblado” de la rentabilidad en plena transformación digital y medioambiental. Lo que además implica regular cuanto antes el equilibrio competitivo entre los nuevos y los antiguos actores del tablero, ha explicado.

Por otra parte, tenemos la caída del turismo y el comercio minorista en los meses de verano (que suman un 25% del PIB). Es decir, un segundo trimestre que se ha llevado por delante “a más de un millón de empleados“. Un 6% menos de ocupados que en el mismo periodo de 2019, sin incluir a los trabajadores en ERTE (considerados ocupados en la EPA). En suma, apenas un 35% de la población activa trabajó realmente esos meses, señalan.

Además, durante la presentación del informe se ha ilustrado el efecto negativo de la pandemia en los mercados bursátiles, de divisas y de materias primas. Más allá del batacazo especial del IBEX (pérdida del 27% a finales de agosto), resaltan especialmente el comportamiento del oro y el petróleo. El precio del crudo “parece recuperase” tras la caída de abril, aunque sin olvidar el bajón a finales de julio (31,5% respecto a 2019). El saldo del oro, en cambio, ha evolucionada al contrario con una subida al actuar como activo refugio.

En política monetaria el estudio indica que la mayoría de los países afectados por la crisis está tomando medidas similares, centradas en “proporcionar liquidez”. Europa está demostrando “unidad” y la estabilidad al mantener los tipos de referencia. Mientras, el mercado interbancario de la eurozona disminuye sus tipos (con el EURIBOR a 12 años en -0,383%, y el Bono Español a 10 años en 0,33% en septiembre). Sólo se salva la prima de riesgo, que ha experimentado una evolución de los 125 a los 75 puntos en agosto.