Sánchez: cohesión y emprendimiento en “el principio del fin” de la crisis

El presidente Pedro Sánchez durante la apertura del foro ‘Wake Up Spain’ organizado por el diario ‘El Español’, este lunes.

El presidente del Gobierno ha hecho balance de los últimos 12 meses. En ellos se han dado grandes pasos a nivel nacional y europeo para llegar a lo que Pedro Sánchez denomina ya “el principio del fin”. El objetivo sigue siendo el mismo: recuperar la economía a corto plazo y hacerla “más competitiva” en el medio plazo. Las vacunas y el plan de transformación serán los pilares de esa recuperación. La colaboración y la inversión, el siguiente paso.

El ritmo de vacunación será el que marque el momento de cruzar esa ansiada línea de meta, que marque el fin de la crisis. El líder del ejecutivo mantiene que a finales de agosto el 70% de la población española estará inmunizada, como marca el objetivo de la Unión Europea: 33 millones de ciudadanos. “Estamos centrados al 110% desde el Gobierno”.

Entre los grandes retos que se ha acelerado la pandemia, Sánchez ha destacado la “transición de poder global” de Occidente hacia el sudeste asiático (China). Y ha valorado el acuerdo alcanzado en julio de 2020 en la UE como “el mayor salto de integración europea en décadas”. Un pacto que ha supuesto la “federalización de Europa” y la “mutualización de la deuda”, tantas veces demanda, para proyectos concretos de reconversión económica.

Esa lección de “cohesión territorial” es la que debemos extraer de la situación que atravesamos. Europa “saldrá más fuerte de la crisis”, ha señalado. No sólo por los recursos que hay en juego (140.000 millones en seis años), sino porque el plan de recuperación implica que ·Europa puede co-liderar las transiciones globales que están por venir, con su propio enfoque europeo, humanista”. Como ejemplo, la carta de derechos digitales.

“Ineficaz y vulnerable”

La pandemia ha puesto a prueba la infraestructura institucional, que han tenido que ejercer esa coordinación nacional y supranacional para gestionar la vacunación (Europa) o el Estado de Alarma (España). El socialista ha recordado que el endurecimiento de las medidas contra la COVID-19 ha afectado al crecimiento económico, y ha reflexionado: “Somos conscientes de que la mejor política fiscal es el plan de vacunación”.

Dichas medidas han permitido resistir, pero ahora toca “avanzar”, ha comentado. Para ello se apoya nuevamente en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que presentará en detalle este miércoles en el Congreso. “Es imprescindible que se conozca a todos los niveles sociales”, ha abundado. Cuatro ejes (transición ecológica, digital, cohesión e igualdad de género) para transformar el sistema educativo, la FP, modernizar la pyme…

Aprovechar también para sacar algo en limpio de la economía de cuidados de nuestros mayores. Un sistema que actualmente “es costoso, ineficiente y muy vulnerable a pandemias como la que estamos sufriendo”, ha admitido Sánchez. Y para hacer un poco de “autoanálisis” desde la administración en materia de políticas públicas. “En el futuro habrá más restricciones financieras presupuestarias, y tendremos que ser mucho más eficientes”.

Oportunidad única

Necesitamos evaluar las políticas públicas: la mejora de la educación y la formación en todos los ámbitos. Para lograr un mercado de trabajo que tiene que ser “más dinámico, resistente e inclusivo”, ha apuntado, y que debe abordar todos los dilemas de la digitalización que arrastramos en los últimos años.

Entre las 212 medidas del plan de recuperación, 110 son inversiones públicas en proyectos que hagan valer la capacidad de arrastre de la inversión privada: turismo, 5G, educación, hidrógeno verde… Además, Sánchez ha puntualizado que “no partimos de cero”, y que el mecanismo europeo es una “oportunidad única” para desarrollar reformas cruciales: en el modelo energético, en la administración, la Justicia, con la ley de startups

También ha hecho hincapié en las áreas que debe evaluar la administración: la mejora de la educación en todos los ámbitos y la igualdad de género. Una para acabar con el paro juvenil que tenemos, y que “no es de recibo”. Según ha defendido, es necesario abordar una reforma administrativa estructural, para eliminar barreras y garantizar “una gestión eficiente y rigurosa de los recursos públicos”.

Un proyecto de país que demanda la máxima implicación tanto de los actores económicos y sociales, como de esa colaboración público-privada que tiene que ser “ágil y excelente”. Y necesitamos “emprendimiento, compromiso, innovación, por parte de la sociedad también en la implementación de herramientas para ponerlo en marcha”, ha sentenciado.