Tres lecciones aprendidas de mi primer año como emprendedor

Tres lecciones aprendidas de mi primer año como emprendedor

Finalmente y después de doce meses he llegado a mi primer año como emprendedor al frente de una empresa en la que comparto responsabilidades con otro socio.

Aunque muchos emprendedores antes de empezar su camino establecen un plan a seguir, en la mayoría de los casos es imposible anticipar los cambios inesperados en el ambiente de negocios siendo el plan una guía o hipótesis del futuro debiendo hacer correcciones sobre la marcha.

Debo decir que ha sido un camino difícil de recorrer en el que he aprendido mucho sobre aprovechamiento de oportunidades, relacionamiento y –sobre todo – en el enfoque y descubrimiento de las diferencias radicales ofrecidas.

Detallo las lecciones más importantes aprendidas en este tiempo y que pueden servir como guía a otros que como yo hacen el salto hacia los límites del emprendimiento.

Oportunidades

Como emprendedor te levantas cada mañana pensando en cuál debe ser tu mejor estrategia para capturar el negocio y lograr ingresos.

Mientras los negocios corporativos van a paso lento siguiendo muchas veces la burocracia que los contratos marcos y negociaciones de precio ofrecen,  los negocios en otros segmentos de mayor volumen ocurren con mucha rapidez existiendo demasiada competencia.

Ya que el negocio se basa en el volumen de unidades, resulta interesante para algunas organizaciones el poder aumentar su flujo de caja con soluciones enfocadas al segmento masivo el cual hasta hace poco era un nicho no atendido por muchas grandes empresas. Esto conlleva agilizar los procesos internos de las empresas tratando de mostrar las mejores soluciones y realizar las pruebas respectivas logran de cerrar negociaciones de precio mucho antes que la competencia.

Creánme que el dinamismo en estos segmentos masivos es increíblemente rápido y desgastante.

Relaciones

Algo que he mantenido como base de mis negocios son las relaciones con  mis clientes a quienes considero base primordial de la supervivencia del negocio.

Desde la perspectiva de un emprededor se debe manejar y cumplir con las promesas y expectativas del cliente en los momentos cruciales -que denomino los momentos de la verdad – que es cuando por algún motivo nuestra respuesta de solución se ve retada por alguna situación fuera de nuestro control.

El hecho que anteriormente haya trabajado con una empresa corporativa y manejado las operaciones de la misma enfocado en brindar un servicio de excelencia resolviendo a tiempo cualquier situación negativa me ayudó a sentar una muy buena referencia entre mis clientes lo que crea confianza en mi papel como emprendedor independiente y facilita muchas veces la comunicación abierta.

Diferencia Radical

Proveer diferencias radicales es díficil en un mercado con ofertas de empresas que se basan en sus economía de escala y con una alta cantidad de productos y servicios sustitutos. Sin embargo, como emprendedor debes enfocarte en descubrir, desarrollar y proveer esa diferencia radical que a tu competencia le sea díficil de replicar en el corto plazo.

En algún momento al inicio de nuestro camino como emprendedor debemos establecer el segmento para el cual vamos a enfocar nuestros recursos y definir las actividades que crearán valor a nuestros clientes. Resulta tentador el seguir en la misma ruta que la experiencia corporativa te ha llevado. Sin embargo debes entender que algunos segmentos ya están previamente dominados y que resulta no solo infructuoso sino que demasiado desgastante una lucha frontal contra las empresas ya posicionadas en estos nichos. Aún así muchos emprendedores siguen cayendo en esta trampa.

Debes analizar aquellos nichos en el que las grandes corporaciones aún no han entrado debido a que sus estructuras aún no están adaptadas al mismo.

Una vez identificados establece una propuesta de valor para este segmento que incluya no solo la atención de la venta sino el compromiso del servicio posventa. Esto te llevará a descubrir y validar las proyecciones del negocio en unidades.

Además, debes analizar de forma frecuente el mercado para identificar nuevas oportunidades o preferencias de tus clientes y muchas veces anticiparte a sus necesidades de tal forma que te mantengas como el primero en aprovechar los ingresos adicionales de un nuevo nicho de mercado.

Debo indicar además que el ser emprendedor requiere de mucha inteligencia emocional. De hecho los emprendedores estamos más expuestos a las emociones no conscientes las cuales pueden afectar negativamente las decisiones importantes del negocio. En términos emocionales la capacidad de motivarse, persistir frente a decepciones y autoinducirse emociones y estados de ánimo positivos, como la confianza, el entusiasmo y el optimismo son claves en un ambiente emprendedor. Debes sentirte y verte a tí mismo como una persona de éxito. La inteligencia emocional te permitirá mantener mejores contactos, tomar mejores decisiones y crear más empatía en tus relaciones.

Los retos futuros que esperan a un emprendedor son variados, desde mejorarte frente a tu competencia, reenforzar la calidad de tu marca y crecer tu mercado.

Aunque el inicio puede ser difícil, si mantienes el enfoque debido lograrás el éxito esperado.

Ten seguridad que tu vida cambiará una vez que tomes la decisión de lograr tus metas de negocio y te comprometas a ello. Recuerda que una vez que retomas el control de tu vida el éxito se vuelve tu estilo.