Escollos legales para una startup

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Los emprendedores tienen claro su objetivo, que su empresa funcione. Para ello se necesitan muchas cosas, desde una inversión inicial importante, hasta proveedores de confianza y, por supuesto, clientes. Pero en la aventura emprendedora, muchos se encuentran con algunos problemas legales que son difíciles de solventar, ya que la burocracia que eso implica no está al alcance de cualquiera.

Por eso, muchos emprendedores optan por encontrar asesoramiento legal externo, una firma de abogados que les ayude a solventar todos los problemas que se encuentran por el camino y que vamos a enumerar.

Problemas legales y adaptación a la legislación vigente

Dar los primeros pasos de una startup requiere mucho tiempo y conocimiento de todos los asuntos legales que eso conlleva, desde la creación de una sociedad limitada, hasta los pasos a seguir para darse de alta y no meter la pata en el camino.

Proteger los datos de clientes y proveedores

La ley de protección de datos es algo a lo que muchos emprendedores se tienen que enfrentar como un gran desconocido. Necesitan conocimientos sobre cómo manejar estos datos privados y confidenciales, así como la redacción de un contrato para que los clientes, por ejemplo, accedan a que se puedan usar sus datos incluso dentro de la misma startup. Por tanto, es indispensable contar con especialistas para poder hacer frente a esta tarea que, una vez dominada, puede ser coser y cantar.

Riesgo de impagos

Los emprendedores temen, sobre todo, a los impagos de los clientes. De hecho, el impago puede ser un dolor de cabeza que incluso puede provocar la pérdida de la estructura organizacional de la startup. Si no se tienen las cuentas al día, puede haber un riesgo operacional, que puede conllevar incluso la falta de pago en las nóminas de los empleados o la falta de dinero para pagar los impuestos correspondientes. Es importante entonces ir al día y hacer que todo el mundo cumpla con su palabra.

Problemas con los clientes

Al vender un producto o servicio, los emprendedores se enfrentan a un riesgo importante, la insatisfacción con los clientes. Si se vende un producto, muchos clientes podrían utilizar la garantía, y tramitarla es un proceso complejo, pero otros pueden incluso escribir una queja formal y, por lo tanto, la reputación de la startup queda en entredicho. Por eso, es necesario saber solventar estas vicisitudes que pueden afectar al éxito de la empresa.

Negociación con los socios

Si una startup está formada por más de un socio, las pautas para realizar el trabajo deben de estar claras, y sino lo están, hay un problema que puede aparecer en un futuro, por muy amigos y colegas que sean los fundadores de esa startup. Es importante establecer en un contrato cómo se van a hacer las cosas, el trabajo que se van a realizar y las posibles eventualidades que puedan surgir, así como los pasos para establecer algunos cambios, siempre y cuando todos estén de acuerdo.