En 2021… ¡no te pongas objetivos!

Cuando hace pocos días que hemos empezado el nuevo año, me dispongo a escribiros el primer artículo tras haber disfrutado de unos días libres. No os lo negaré, mi tentación es hacer el típico artículo de establecimiento de objetivos anuales. Como lograr dejar de fumar, aprender inglés, ascender profesionalmente, encontrar trabajo, ahorrar… Decido que no lo voy a hacer. ¡Este año no! Pero… ¿por qué?

Los expertos en marketing y comunicación hemos usado a 2020 como el chivo expiatorio de todo lo sucedido a raíz del estallido de la pandemia de COVID-19 en el mundo. A su vez, hemos otorgado propiedades curativas, en todos los ámbitos, a un 2021 que, al menos en estos primeros días, no presenta diferencias significativas con el año que acabamos de dejar atrás. ¿No será que le estamos metiendo demasiada presión? Si pretendemos que 2021 nos permita cumplir con los objetivos de este año y los del anterior, en mi opinión, estamos equivocados.

No sé si será porque estoy escribiendo estas líneas en mi primer día de trabajo tras unas extrañas vacaciones de navidad y esto frena mi optimismo natural, pero, a día de hoy, creo que 2021 no es un buen año para plantearse objetivos que supongan un reto excesivamente complejo. Quizás tampoco uno fácil.

2020 pasará a la historia reciente como uno de los periodos más convulsos e inciertos de la humanidad, es cierto. Teníamos ganas de dejar atrás lo vivido y hacer borrón y cuenta nueva dando la bienvenida a un 2021 al que hemos recibido con los brazos abiertos, aunque lo cierto es que el año empieza con más sombras que luces.

A nivel nacional las cifras de contagiados aumentan tras el periodo navideño, se avecinan nuevas restricciones y el paro asciende hasta los 3,8 millones de desempleados, sin contar a los profesionales que actualmente se encuentran en situación de ERTE. Cifras comparables al año 2009 con la crisis financiera mundial como trasfondo. Datos que no inspiran al optimismo en los primeros meses del nuevo año.

A nivel internacional, además de la crisis provocada por la COVID, se han sucedidos diversos episodios que han ahondado en la frágil estabilidad del mundo occidental. El último ejemplo en EUA, horas antes de empezar a escribir estas líneas, tras el ataque perpetrado en el capitolio por seguidores del presidente saliente Trump.

Pudiera parecer que el mundo se ha vuelto loco y que, tras el periodo de estabilidad más largo de la historia en Europa, nos toca vivir una etapa compleja en la que será clave llevar a cabo un proceso de adaptación constante a las circunstancias que nos deparen los próximos meses y años.

Y… ¿Qué podemos hacer? ¡Toca defender! Ante la vorágine destructiva a la que nos hemos visto abocados como sociedad, debemos responder defendiendo la recuperación económica y social tras la última gran crisis. Una crisis que, por cercana en el tiempo, junto a la provocada por la COVID, puede suponer el desahucio de toda una generación.

La esperanza es lo último que se pierde reza el refrán y, por este motivo, debemos ser capaces de defender lo logrado con ciertas habilidades que tendremos que poner en primera línea. Por lo tanto, a partir de la siguiente lista, analiza qué aspectos debes potenciar para defender tu sistema personal y profesional. Y, quién sabe, quizás logres alcanzar nuevas y mejores cotas de bienestar en este año que empieza.

Capacidad de aprendizaje. Nos lo hemos repetido por activa y por pasiva. El periodo COVID nos tiene que haber servido para aprender determinadas cosas que nos pueden diferenciar en el futuro más próximo. Ahora queda aplicarlo y seguir manteniendo vivo el interés por el aprendizaje constante. Aprendizaje, aplicación de lo aprendido y vuelta a aprender como mantra para la consecución de nuestros objetivos. Toca seguir aprendiendo para defender nuestra propuesta por encima del resto.

Resiliencia. El “palabro” de moda y, además, la capacidad que tiene el ser humano para superar momentos traumáticos. La complejidad del periodo actual, nos invita a seguir siendo resilientes y potenciar este aspecto que se ha convertido en el mejor aliado para ser capaces de “aprovechar” las oportunidades que nos ofrece la coyuntura actual.

Adaptación al cambio. En este periodo, sin duda, el cambio parece lo único estable en nuestro día a día. En lo profesional muchos hemos pasado del trabajo presencial, al trabajo en remoto. En algunos casos, demasiados, lidiado con situaciones de suspensión temporal del empleo. En lo social hemos modificado nuestras relaciones con familiares, amigos y compañeros de trabajo. Incluso nuestros hábitos de vida se han visto modificados. Y, a pesar de todos estos cambios, hemos logrado salir adelante. La cuestión es… ¿a qué precio? Cuanta más tolerancia a la incertidumbre demostremos y más flexibles seamos, menor esfuerzo deberemos realizar para integrar los cambios que nos vemos abocados a hacer.

Capacidad de observación y análisis. ¿Cómo transcurre la crisis actual? ¿Qué avances o retrocesos estamos experimentando? ¿Qué podemos estar necesitando y no tenemos? ¿Qué valor diferencial puedo aportar en un momento como este? Ser capaz de observar y analizar el entorno y cómo puedo influir sobre el mismo, nos puede presentar nuevas oportunidades que aprovechar en los próximos meses. Observa, analiza y propón.

Creatividad. Te será útil en 2021 para maximizar los recursos que tenemos a nuestro alcance y capitalizar lo aprendido en este periodo. Ser creativo te permitirá obtener más con menos. Activa acciones fuera de la caja que te generen nuevas oportunidades en todos los ámbitos. Haz el esfuerzo de buscar soluciones “no obvias” a “problemas cotidianos” para entrenar tu pensamiento creativo. ¿De qué otras maneras puedes hacerlo? ¡Olvida cómo lo hacías habitualmente!

Comunicación. Los que nos dedicamos a este aspecto de manera profesional lo sabíamos y, cómo no, el período actual nos lo ha confirmado. Las empresas han explorado nuevas formas de comunicación para mantener la motivación de sus empleados, y han aumentado la frecuencia de sus comunicaciones con el objetivo de alinear y unir a unos equipos más dispersos, debido a la implantación del trabajo en remoto o las situaciones de ERTE. A nivel personal la comunicación te puede ayudar a tejer redes para a impulsar tus objetivos. Mantener una comunicación fluida con otras personas te permite aportar o pedir colaboración. Es clave para avanzar y lograr todo lo que te has propuesto conseguir.

Positividad. Más que nunca hay que mantener la moral alta. La complejidad de la situación actual nos invita al pesimismo. En muchos casos no existen motivos para pensar en positivo, es cierto, pero también es cierto que las oportunidades se detectan manteniendo un talante abierto y predispuesto. Mantén una perspectiva curiosa que te invite a explorar. Curiosidad + positividad te invitarán a buscar. Y ya sabes el resto… “quien busca, encuentra”.

Ahí te dejo mi aportación para este inicio de 2021. Menos objetivos en un momento convulso como el actual, ya que no nos permite hacer previsiones, y más actitud que nos posiciona en clara ventaja en situaciones complejas e inciertas.

Y, recuerda, si decides establecer tus objetivos personales para este 2021, hazlo después de haber analizado bien el contexto y tu situación personal. Aún así, si no logras alcanzarlos, permítete fallar y… ¡sigue adelante!

“Sin frustración, no descubrirás que puedes hacer algo por tu cuenta. Crecemos a través del conflicto”. – Bruce Lee.