Pablo Fernández (Clicars): “Estando solo es muy difícil triunfar”

El deporte nos inspira, nos da grandes lecciones de vida, nos hace ser constantes, disciplinados y nos ayuda a enfrentar los problemas de otro modo. Cuando haces deporte, te das cuenta de las similitudes que tiene con el mundo emprendedor. Pablo Fernández es un emprendedor e inversor, a la vez que nadador en aguas abiertas con varios récord Guinness, muy concienciado con el medio ambiente y siempre dispuesto a ayudar.

Pablo montó su primer startup con los 2.400 euros que había ahorrado durante las prácticas que realizó Estados Unidos, tenía 21 años y todavía estaba estudiando. En ese momento no sabía gestionar empresas, ni levantar capital. Cometió el error que comenten muchos emprendedores, compaginar la gestión de su empresa con otro trabajo. Eso no funciona. Pablo comenta “fue en ese momento, cuando morí y tuve que cerrar la empresa”.

Después de 10 años en el mundo corporativo, trabajando como consultor en The Boston Consulting Group y como vicepresidente ejecutivo del Banco Santander en Estados Unidos, se dio cuenta que todos sus amigos estaban emprendiendo y creando proyectos muy interesantes. Se sentía aburrido y estancado en su trabajo. Pensó que ese era el momento de hacer un cambio.

En 2015, junto a su amigo y socio Carlos Ribera decidió emprender. Ambos aportaban conocimientos; Carlos sobre coches y él sobre finanzas. Dejaron sus trabajos en Estados Unidos y volvieron a España para montar una empresa.

Con más experiencia, contactos y dinero – tres factores muy importantes a la hora de emprender – crearon Clicars, startup que se dedica a la compraventa de coches online, en enero de 2016.  Emprendieron a lo grande, con un millón de euros. Eso les ayudó muchísimo a obtener un rápido crecimiento. En solo 4 años, han facturado 75 millones de euros y se han convertido en el número 1 de España en compraventa de coches online y el numero 3 en compra venta de coches en general.

Poder comprar un coche online sin necesidad de ir a un concesionario es la diferencia principal con lo que ya había en el mercado. Los clientes compran sin ver el coche y lo reciben directamente en casa. A los clientes les encanta y solo un 1,4% de los clientes lo devuelven. El mercado de los coches es muy grande y los concesionarios que lo dominan no ofrecían una buena experiencia del cliente. Para Clicars esto es un factor clave.

Tal y como comenta Pablo: “En el mundo emprendedor hay mucho folclore con los premios, pero más allá de los premios, nosotros estamos muy contentos de habernos consolidado como referente en este sector que es, además, un sector muy importante para la economía española, ya que somos el 10º país exportador de coches a nivel mundial.  Facturamos y generamos beneficio. Hemos conseguido crecer de una forma exponencial y ese es el mejor premio que podemos recibir”.

Pablo nos comenta que es menos difícil emprender cuando ya tienes cierta experiencia y contactos. Tener unos buenos contactos profesionales es uno de los factores más importantes. Sobre todo, contactos que ya hayan emprendido y con quienes puedas compartir y de quienes puedas aprender.  Mucha gente piensa que cuando tienes 20 años es mejor, pero si observas un poco, te das cuenta de que la mayoría de los emprendedores han comenzado con más de 30 y con experiencia previa.

El mayor reto con el que se ha encontrado Pablo – que no el único – estuvo en cambiar desde una startup que se centraba en el crecimiento y en la satisfacción del cliente, a una empresa que tiene que generar resultados y caja positiva. Según comenta Pablo: “Siempre que invierto en una empresa me gusta decir: están los cuentos y las cuentas. Tienes que contar cuentos, pero luego la realidad y lo que te pone en tu sitio, son las cuentas”. Muchos de los empleados iniciales no pudieron adaptarse al cambio. Para nosotros era muy necesario generar dinero y no depender de otros. No siempre hace falta levantar rondas, muchas veces se puede generar el dinero trabajando.

Le preguntamos a Pablo como comenzó con la natación y cuales son las similitudes que él encuentra entre el deporte y el emprendimiento. Pablo lo tiene muy claro y nos cuenta:

“Desde siempre me ha gustado mucho el deporte, pero solo comencé con la natación después de una lesión que no me dejó continuar con el futbol. Fue cuando me fui a vivir a estados unidos, me dio por ponerme retos y cada vez retos más difíciles”.

Una vez fundada Clicars, él y su socio Carlos se comprometieron a donar parte de sus ganancias a otros emprendedores y a causas sociales. Pablo pensó que los retos podrían ayudar y en ese momento fue cuando comenzó a tomarse los retos más en serio y a realizar nados como cruzar el río Congo, nadar entre Nicaragua y el Salvador, retos con los que ha ganado varios récord Guinness.

El último fue cuando nadó los 100 kilómetros más rápidos en mar abierto (12 horas, 21 minutos y 14 segundos) el pasado junio. Con lo que gana, hace donaciones. Primero donaba en el sector educación y después, por toda la cantidad de  plástico que veía en los océanos, comenzó a donar para preservar los océanos, ya que cada vez que nada, se da cuenta de lo plagados de plástico que están los océanos.

Está muy concienciado con la situación del medio ambiente y la vida marina, se da cuenta de que el mundo marino no es tan peligroso: “Todo el mundo me pregunta por los tiburones y les digo que los verdaderos tiburones están fuera, hay mas tiburones en los inversores de capital riesgo, que en el mar. La gente ve en las películas una vida en el mar y unos peligros que no son reales”.

La disciplina es uno de los factores más importantes tanto para emprender como para asumir los retos que le impone la natación, por eso entrena 2 horas todas las mañanas en la piscina infinita que se ha instalado en la oficina. Nada temprano para poder estar trabajando a las 8.30 horas de la mañana. Enfrenta el mismo tipo de retos nadando que los que enfrenta cualquier startup. Tiene que decidir dónde y cómo hacerlo, en qué parte del mundo va a trabajar, tiene que tener presente toda la organización, el calendario de entrenamiento y el equipo. Esa organización, disciplina y consistencia hacen falta tanto en el deporte como en los negocios. Hay que cumplir con las obligaciones haga sol, llueva o estando cansados.

Pablo pone este ejemplo: “Cuando estas cansado en alta mar, no puedes más y piensas que no puedes dar ni una brazada más. Es lo mismo cuando estás creando tu startup y la gente te dice que no es posible y te ponen barreras. Tú tienes que seguir y dar una brazada más, un día más.”

Pablo Fernández

Le preguntamos qué consejos y recomendaciones podría dar a las personas que quieren emprender. Pablo lo tiene muy claro:

“Si te lanzas, lánzate con todo. Deja tu trabajo, mete tus ahorros y no estés a medias. Nadie va a poner dinero y a confiar plenamente en ti si tú mismo no pones tu tiempo y tu dinero en tu negocio. Tú eres el primero que tiene que estar comprometido contigo. Vende lo antes posible y habla con tus clientes. Vende lo que necesitan, no lo que tú quieres. Así verás rápidamente lo que funciona y lo que no. De ese modo puedes ir adaptando la idea”.

“Es imprescindible tener un buen equipo”, agrega. “Estando solo, es muy difícil triunfar. En equipo se generan mejores ideas. Rodéate de personas que ya hayan emprendido y hayan pasado por lo mismo que estás pasando tú, ellos pueden guiarte y avisarte cuando halla que ir con cuidado”.

“No pienses y lánzate”, prosigue. “Tírate del precipicio y aprende a volar mientras caes. Si te pones a calcular la altura el viento, los metros, etc. Nunca vas a saltar. Sé que puede sonar un poco loco, pero mientras algo no es real y no te lo tomas en serio, no funciona. O estás o no estás”.

Pablo siempre está dispuesto a ayudar e inspirar y le encanta asesorar a las personas que están empezando, utilizando sus recursos, conocimientos y la experiencia obtenida. Ha invertido en 25 startups, porque piensa que es muy importante devolver a la sociedad lo que otros emprendedores hicieron por él en su momento.