Miró In Cube: Barcelona premia tres soluciones tecnológicas de tinte social

De izquierda a derecha, Jordi Llonch, organizador de Miró In Cube en Barcelona, y los representantes de BCN4ALL, Eazy Lizzy y Haiku (tercer, segundo y primer finalista respectivamente). |FOTOGRAFÍAS: Marta Peiro

Un método tecnológico para que las mujeres viajen solas con seguridad fue el ganador del hackatón Miró In Cube en Barcelona. La herramienta de la startup Haiku se impuso a las ideas de Eazy Lizzy y Bcn4all, segunda y tercera respectivamente, en un concurso que destacó por la preocupación social de las soluciones ganadoras. Tras tres días desarrollando sus proyectos y después de alzarse con los galardones de la sede catalana, las startups competirán este lunes en 4YFN contra los vencedores del concurso en Perpiñán y Palma de Mallorca.

El miércoles 21 de febrero, el Canòdrom Parque de Investigación Creativa de Barcelona, con el apoyo de TodoStartups, inauguró la segunda edición del hackatón Miró In Cube, organizado por Peninsula y Programme Miró. Tras el éxito del certamen celebrado el año pasado en Perpiñán, Barcelona y Palma de Mallorca se incorporaron este año al proyecto. De esta forma, los participantes del concurso llegaron al espacio de coworking de la localidad catalana con unos proyectos que presentaron ante un jurado de 6 profesionales. Estos decidieron sobre la viabilidad de los mismos y plantearon un reto a los concursantes: crear una startup en 56 horas.

Hasta las 16.30 horas del viernes, 7 grupos trabajaron en sus proyectos disruptivos ayudados por coaches. “Les he ayudado a mejorar su discurso frente a inversores e interesados. Si nadie te conoce, nadie te compra. Necesitas tener bien preparado quién eres, qué haces y qué puedes aportar”, manifestó Susana Ezquerro, Community Builder en Península y asesora del programa. “La ventaja de tener un equipo de coaches interdisciplinar nos ha permitido encontrar el encaje para cada proyecto en cada fase. Tenemos una doctora en Turismo, expertos en Innovación, programadores, gente de marketing…”, explicó Jordi Llonch.

El CEO de Sharing Academy y organizador del evento valoró la “evolución” de los concursantes. “Gracias a los mentores y a los talleres, los grupos han perfilado su idea de negocio inicial”, afirmó. En total tuvieron lugar 3 talleres, uno por sede. En el caso de Barcelona, la elegida para ayudar a los emprendedores fue Aina Pedret, de la dirección de Turismo del Ayuntamiento de Barcelona. En su ponencia, Pedret habló sobre “el turismo, el overtourism y la relación entre este y la ciudad que lo acoge: pasar de la gestión del turismo en la ciudad a la gestión de la ciudad turística”. Según afirmó, se debe “aprovechar el turismo para mejorar la ciudad, asegurar su retorno social” partiendo de la innovación, que estimó “esencial”.

“Es muy interesante ver cómo han evolucionado estos proyectos en tan poco tiempo”, opinó August Boza, estudiante de Ingeniería Informática y organizador de Miró In Cube. Esa evolución la trataron de mostrar los emprendedores en su exposición final, ante el mismo jurado que valoró sus proyectos el miércoles. “Buscamos que sean factibles, realistas, diferentes. Que salgan un poco de lo que ya está en el mercado y sean creativos, innovadores”, apuntó Nùria Gali. La doctora de Turismo por la Universidad de Girona ejerció como asesora y jurado. “La innovación tiene que estar muy aliada al turismo, y es necesario invertir en ella. Es la base necesaria de todo el sector empresarial, pero especialmente del turismo”, consideró.

Tras las presentaciones y un intenso debate, el jurado emitió su fallo y Haiku se alzó con el primer puesto. “Creamos un método tecnológico para que las mujeres puedan viajar solas de forma segura”, defendió Natalia Rodríguez, miembro de la startup. “Queremos darles la independencia y oportunidad a más mujeres de poder viajar seguras, reduciendo riesgos”, añadió. Rodríguez comentó que su equipo tiene el firme propósito de “volver rentable el proyecto, que no se quede solo en una idea”. Para ello podrán aprovechar el premio de 10.000 euros en servidores web de Amazon o Google, los seis meses de oficina para tres personas en Península y los dos meses de seguimiento en una de las incubadoras de la red, que han logrado en el certamen.

El segundo y tercer puesto, por su parte, se llevan dos meses de incubación con seguimiento en Península. Estos fueron para Eazy Lizzy, una plataforma que conectará a los viajeros con los mejores servicios de aquellos destinos con menos turismo gracias a la cual “los turistas podrán vivir el día a día del lugar”, y BCN4ALL. Esta última “promueve el turismo inclusivo” al “ofrecer ayuda a las personas mayores o con algún tipo de discapacidad”, de manera que los servicios “puedan llegar a todo tipo de público”, manifestó Joan Gatnau. El CEO de la joven compañía recordó que “todos nos hacemos mayores. Un 10% de la población tendrá en su vida algún tipo de discapacidad y todos queremos viajar”.

Tras la entrega de premios, emprendedores, jurado y organizadores compartieron sus impresiones y debatieron sobre innovación con una cena en la terraza del Canòdrom. En ella los participantes del programa tuvieron la oportunidad de pedir su valoración al jurado, y este aprovechó para aconsejar a los finalistas. Todo lo que quedó por consumir se destinó a la Fundación ARED.

Los representantes de Haiku, Eazy Lizzy y BCN4ALL defenderán sus proyectos este lunes en la Feria de Montjuïc para proclamarse ganadores de las 3 sedes. El objetivo del evento es “crear proyectos que se puedan explotar después de forma comercial y tengan un seguimiento”, analizó Llonch. El organizador de la competición en Barcelona anunció una tercera edición del hackatón en 2020. “Añadiremos mejoras para hacer un proyecto aún más grande y mejor coordinado”, aseguró. Para ello, “estaría bien que otras universidades ofrecieran sus recursos y su apoyo”, concluyó.